Japón: Nikko



Salida imprescindible. Se encuentra en la entrada del Parque Nacional de Nikko. Si tenéis el JR pass activo el trayecto es de 1 hora y media aproximadamente, utilizando un Shinkasen hasta Utsonomiya y despúes la JR Nikko line. Si no lo tenéis, mejor desplazarte con Tobu Railways (desde  la estación Asakusa) ya que el coste es muy inferior. El trayecto dura entre 1 hora y media y dos horas y media según el tipo de tren que escojáis. Consultad en Hyperdia los horarios de cada tipo de tren.

Alojamiento

A pesar de ser una salida que se puede realizar en un día desde Tokyo preferimos pernoctar y la verdad es que os lo recomendamos. El entorno es precioso y las atracciones a visitar merecen todo el tiempo del mundo. Nos alojamos en el Ryokan Nikko Tokanso. Su ubicación es perfecta: a unos escasos 10 minutos del Shinko Bridge y de la zona de templos. No es ni mucho menos un Ryokan de lujo. En nuestro caso, la habitación requería de agunas actualizaciones. Parece ser que tienen habitaciones renovadas. Mejor pedir por una de estas. De todas maneras quedamos satisfechos con la estancia. El personal amabilísimo, sobre todo la pareja de ancianos que interpretamos eran los propietarios. Los traslados desde la estación y hasta la estación están incluidos, previa reserva. A destacar sobre todo la comida. La cena fue espectacular. Abundante, variada y sabrosa. Absolutamente auténtica. Id con hambre. El almuerzo en la misma línea. Dispone de un Onsen bastante bonito, una parte del cual está situado en el exterior.

Desayuno

Onsen


Lake Chuzenjiko y Kegon Waterfall

Solo llegar al Ryokan, dejamos las maletas y cogimos el autobús hacia el lago Chuzenjiko. Había parado de llover y como nos gusta mucho la montaña decidimos probar suerte. Avisaros que el trayecto de unos 45 minutos en autobús es caro (1.150 yenes por trayecto). Pero hubo un factor que no tuvimos en cuenta. Al ir subiendo (se encuentra 1.269 metros sobre el nivel del mar, mientras que Nikko a 530 metros) fue apareciendo una  niebla que ya no nos abandonó durante el resto del trayecto. Al llegar al lago nos desplazamos a las cataratas, que están a unos 10 minutos andando de la parada del autobús. A medida que nos acercamos el ruido era ensordecedor … pero no vimos nada, sólo niebla. Lástima, ya que son realmente preciosas.
De vuelta paseamos alrededor del lago y comimos en uno de los muchos restaurantes que encontraréis, también regentado por una pareja de ancianos (la gente en Japón parece ser que no se jubila, igual que en nuestro país…).

Kammangafuchi Abyss

Imprescindible. Siguiendo las indicaciones de un viajero, a la vuelta del lago Chuzenjiko bajamos en la parada del autobús cercana  al supermercado Lawson, que se encuentra en la misma carretera.  Siguiendo la carretera hacia arriba casi de inmediato nos encontramos con un establecimiento Save on. Bajando por  la primera calle a la izquierda  que nos encontramos vas a parar a un camino con las indicaciones a seguir. Al volver seguimos el camino principal y vimos que sale delante del aparcamiento que hay en la carretera para ir a la zona de templos.

Fue uno de lugares que más nos gustó del viaje. Se trata de un camino de unos centenares de metros que va siguiendo unas gorgas espectaculares. Para darle más encanto al recorrido os encontraréis unas 70 estatuas de Jizo, una representación de buda que cuida de los que ya no están entre nosotros, mirando hacia las gorgas. Espectacular.






Shinkyo Bridge



Otra de las fotos imprescindibles del viaje. Se trata de un puente sagrado sobre el rio Daiya, construido el año 1.636. Se fotografía desde otro puente, que está justo enfrente. Si queremos cruzarlo hay que pagar un pequeño importe (300 yenes).



























Toshogu Shrine


A primera hora de la mañana nos dirigimos a este espectacular santuario compuesto por una docena de edificaciones enclavadas en un bosque de ensueño. Ya había bastante gente, y a medida que avanzaba la mañana la multitud se hacía insoportable.


Realmente espectacular. Se trata de los templos más bien decorados que hemos visto en nuestro viaje a Japón. Es un espectáculo visual. Observaréis trazos de budismo y sintoísmo, un claro ejemplo de la fusión de ambas religiones. Encontraréis imágenes clásicas, como la de los 3 monos – no mires al diablo, nos hables del diablo y no escuches al diablo (en whatsap lo tenéis en forma de emoticon). Hay que dedicarle un par o tres de horas que se os pasarán muy rápido.



No mires al diablo, nos hables del diablo y no escuches al diablo





No hay comentarios:

Publicar un comentario